¿Cómo empezar a consumir moda (un poco más) responsablemente?

 

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Ilustración: Instagram.com/consaravena

 

Este texto fue publicado originalmente en el Magazine de la tienda online de moda, diseño y estilo de vida slow Franca

Quizás te ha pasado. En un momento, la cantidad de ropa que consumías se fue haciendo cada vez más y más pequeña. Quizás viste algo en las noticias o en un documental que te hizo pensar en los efectos de lo que consumes, lo que genera en la vida de otras personas y sobre el planeta. Da lo mismo que pasó en ti, la cosa es que quieres empezar a consumir de una forma un poco más consciente:¡Felicidades! Darse cuenta de que quieres hacer un cambio es el primer paso, y gracias a Internet, no estás sola(o) en el proceso.

Para mí, no fue de un día para otro, y he pasado por varias etapas, unas más estrictas que otras. No puedo jactarme de ser una persona 100% sustentable en mis decisiones de consumo, quiero dejarlo claro (aún caigo de vez en cuando en el fast-fashion), pero si he ido puliendo mis costumbres  y cambiando hábitos que antes daba por sentado, lo que me ha hecho estar mucho más contenta con mis decisiones, usando realmente cada día cosas que me gustan, cuidando más mi ropa y haciendo que dure más. Amo la moda, pero un día me dí cuenta que tener un clóset Carrie Bradshaw-Cristina Aguilera- Imelda Marcos no va conmigo por millones de razones (desde ideológicas, pasando por prácticas hasta económicas). Simplemente, me di cuenta que tratar de llenar un clóset con ropa de nailon de 5 lucas (que a nadie se le ve bien a no ser que tengas 16 años) simplemente no es una movida inteligente.

Querer cambiar es el primer paso. Y si bien no hay un camino igual para todo el mundo, hay algunos tips que a mí personalmente me han servido mucho y que puedo compartirles. Lo mejor, no hay errores ni plazos, es un camino absolutamente personal y se va construyendo de a poco hasta que los antiguos hábitos parecen una locura. Se los juro:

Tip #1.-  Haz el insight ¿Por que quiero cambiar?

Es difícil no sonar como a veces como un pastor fanático cuando uno habla de estos temas, pero lo primero que recomiendo hacer para iniciarse es la introspección. ¿Quiero hacer algo por el planeta y las generaciones futuras? ¿Quiero darle un ejemplo a mis hijos?, ¿Quiero cambiar lo que compro porque odio mi ropa y quiero tener un clóset de mayor calidad? ¿Ya no tengo espacio? Quizás hay algo de todas estas razones, e identificarlas nos ayudarán a armar un plan de acción que podamos seguir mejor.

Tip #2.- Infórmate: Siempre, siempre, siempre la información es poder.

No importa si queremos saber si la marca que tantas veces consumimos usa talleres clandestinos, o simplemente si las prendas que compraremos nos durarán más de una temporada, podemos aprender mucho simplemente buscando un poco de información online. Te sorprenderán la cantidad de sitios dedicados al tema, que marcas usan fibras naturales, a cómo generar clóset cápsula con menos elementos, cómo cuidar las prendas que ya tienes, etc.

Tip #3.- Examinar con ojo crítico tu clóset, tu espacio y tu cuerpo:

Así como la información externa es necesaria, también necesitamos conocer lo que tenemos en nuestro cuerpo, en el clóset y en la casa (espacio). Hacer un orden profundo del clóset merece un post aparte, pero como introducción recomiendo mucho leer el libro La magia del Orden de Marie Kondo. Este best seller es una excelente forma de empezar a cambiar nuestra relación con los objetos: Teniendo sólo las prendas que usamos, nos sirven y nos causan satisfacción, ya no nos contentaremos con una prenda que sólo entrará al clóset porque estaba en oferta. Todo el sistema de relación hacia nuestros objetos cambia.

También, el mirar nuestro cuerpo con objetividad (toda la posible, es difícil lo sé) es un ejercicio que nos dará respuestas, sobre todo enfrentadas a un montón de ropa que nunca usamos por distintos motivos: No encontramos la ocasión, se me ven anchos los hombros, me queda muy corto, ya no es de mi talla, etc. Finalmente, la verdad es ésta: la única que tiene que saber tu talla eres tú misma, así que compra lo que te quede bien, y lo que uses.

Por último, revisar nuestro espacio físico es importante. El llenar de ropa un clóset de una puerta no sólo será desalentador para la vista, sino también terminaremos usando lo mismo que podemos ver una y otra vez.

Tip #4.- Comprar conscientemente:

Teniendo claro con que prendas contamos, que cosas podemos seguir usando hasta la eternidad, y que necesitamos realmente, podemos hacer decisiones consientes sin importar nuestro presupuesto. Primero, comprando prendas que amemos al 100%: Eso nos incentivará a usarlas más seguido, y de distintas maneras. Segundo, comprando sólo prendas que aporten a nuestro clóset. Si seguimos el tip #3, ésto no debiera ser tan difícil de identificar. Tercero, comprar prendas de mejor calidad. Esto no significa necesariamente ropa más cara sino fijarnos en las telas y priorizando las construcciones de éstas, lo que nos lleva al punto cuarto: Comprar ropa usada. Es cierto que mucha ropa antigua no pasa la prueba de la contemporaneidad, pero mucha si lo pasa y siempre hay básicos que podemos redescubrir. Fíjense si no en la cantidad de jeans a la cintura que hay en los mercados de ropa usada. Finalmente, como quinta acción para comprar conscientemente consiste en privilegiar marcas que cumplan con los requerimientos éticos que a nosotras mismas nos parezcan imprescindibles (ecológicas, sociales, de género, sin crueldad animal, etc. Ver tip #1).

Tip #5.- No te desanimes:

Si caemos en el flagelo del consumo fast fashion nuevamente, no necesitamos caer también en un espiral de culpa post consumo. Te recomendaría eso si, racionalizar tus opciones. Por ejemplo: Tienes un matrimonio y necesitas un par de sandalias altas que sólo vas a usar una vez. Paso rápido al mall y me compro unas por 10 lucas. Todo bien, todas lo hemos hecho. Pero pensemos, ¿cuantas amigas podrían haberte prestado esos zapatos? En mi larga vida, he conocido muchas mujeres y el 90% de ellas calzaban 37 o 38. O sea, es imposible que no conozcas a alguien que pueda ahorrarte esa ida al mall. Mejor usar esas 10 lucas en invitar a la amiga que calza lo mismo que tú a un …………… (rellena aquí con tu preferencia). El prestarse ropa es una institución femenina, no dejemos que decaiga. Sororidad, chicas.

Tip #6.-¡La ropa es sólo el comienzo!:

Una vez que empezamos a ejercitar el consumo consciente, nos empieza a durar más el sueldo, empezamos por fin a tener un estilo y no un pegoteo de trends, etc., llega un punto en que nos damos cuenta que la ropa es sólo el comienzo. Que quizás, quizás, no necesitamos tantos productos para ser felices. Incluso, que andar más liviano por la vida es un placer, y que los pequeños cambios que generamos en nuestra vida pueden hacer una diferencia desde lo cotidiano. Habiendo empezado con la ropa -con lo difícil que es y con lo bombardeados que estamos- nos hace capaces de cambiar tantas cosas más y nos da un poder increíble sobre nuestras propias vidas. Hagan la prueba. Satisfacción garantizada.

 

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Las películas que (ya) no ví

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Todos tenemos una lista de películas pendientes, ¿no? Desde la clásica lista de las mejores 100 películas de IMDB, la lista de la BBC de las mejores películas del s. XXI, la lista de 1001 películas que hay que ver antes de morir, la lista de las películas nominadas a los Oscar el 2017, etc, etc. Eso que ni siquiera estoy contando las series. La cantidad de cosas que “hay que ver” es abrumadora. Y por mi salud mental, ya ha habido concesiones en mi cabeza con algunas películas que ya no vi. Películas que ya fueron para mí.

No me refiero acá a esos clásicos del cine de los años 40s, 50s, 60s y 70s  que sí pretendo ver -eventualmente-, ni estoy hablando de aquellas que sí influyeron en las películas que me gustan hoy (juro que voy a ver Apocalypse Now pronto). La siguiente lista está compuesta por películas que pude ver mil veces, que están en el cable desde hace años, que son favoritas de mucha gente a mi alrededor. Simplemente nunca las ví, y finalmente estoy OK con eso:

  1. Matrix (1999): Me daba vergüenza decir esto en público, pero ya hice las pases con haberme perdido esta experiencia colectiva. Nunca vi el clásico que re-definió la ciencia ficción, que creó un “lenguaje nuevo para la generación del nuevo milenio”, la película cuya originalidad obligó a inventar nuevas tecnologías, y que marcó el look soñado para tanto ingeniero en informática.
  2. Gladiador (2000): A mucha, mucha gente le gusta esta película, pero creo que no cabe en la categoría de “clásico”. Sé que sale Russell Crow en su mejor momento y Joaquín Phoenix, pero eso no es suficiente. Creo que con ver entera la serie “Spartacus” ya tuve suficiente.
  3. Corazón valiente (1995): Otra parecida, quizás el cine de aventura-histórica no es para mí.
  4. Donnie Darko(2001): Esta es grave, porque cuando salió (y por los siguientes 2 o 3 años) causó sensación en el grupo de jovencitos indies que estaban a mi alrededor. Puede ser que incluso haya dicho que sí la ví. Bueno, no. Nunca la ví y ya me sé el final, asi que tampoco tiene tanto sentido.
  5.  Trilogía de El señor de los anillos (2001-2002-2003): Lo siento, simplemente no.
  6. Las 8 películas de Harry Potter: Soy un poquito mayor que la gente que en la infancia leyó obsesivamente todos los libros de la saga, es por eso que nunca me sentí tan atraída por este mundo de fantasía. Las películas fueron pasando y pasando, y verlas hoy significaría tener libres al menos 16 horas. Imposible.

30 is the new 9? Edad en la cultura pop

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Cuando era una niña, me acuerdo perfecto que decía la siguiente frase: “Me voy a casar tipo 25 años, cuando tenga una vida hecha y haya recorrido el mundo”. Ya, incluso entonces, era una frase arriesgada y tirada de las mechas (me casé a los 32, todavía no conozco -tanto- el mundo), pero el punto es: Yo tenía la idea que a los 25 años, uno era un a-d-u-l-t-o. Completo. Veía a mis profesores que tenían 27, eran adultos.Mis papás tenías 30 y algo, adultos totalmente funcionales. ¿Una señora de 40? Señorísima. Alguien de 60 era un anciano.

Décadas después, todo ha cambiado. No les voy a dar un ensayo social profundo de los cambios que ha tenido la edad adulta en las últimas décadas del siglo XX y las primeras del XXI, solo quiero mostrar 3 momentos de la cultura pop que marcan como ha cambiado el panorama de los late 20s- early 30s. ¿Somos jóvenes hoy hasta demasiado tarde? La cultura pop, ¿Lo promueve o sólo muestra los cambios?

Ejemplo #01: Jules en La boda de mi mejor amigo: Quien es así a los 20?

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Julia Roberts es una sofisticada neoyorkina, crítica de comida que viaja por el mundo en sus pant suit estupendos. Tiene una buena pega en la que está segura, con experiencia detrás. Sin embargo, si nos damos cuenta, Jules en ésta película tiene apenas 27 años. Para más remate, tiene un acuerdo con Michael para casarse a los 28, suponiendo que ya “no encontraron a nadie más” (En serio? A los 28?), lo que hoy parece definitivamente una locura. Amo esta película, pero incluso para ser de hace 20 años, me parece demasiado increíble. Además, Kimmy, la rival perfecta y hermosa TIENE 21 AÑOS.

Ejemplo #02: Sex and the city: Los 30 como recorrido 

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Esta serie, de la que ya se ha hablado todo, es muy fantasiosa en muchos aspectos, lo sabemos. Partiendo por la capacidad de Carrie para haber sobrevivido y ser exitosa en una capital del mundo teniendo tan poca idea de como funciona todo (las relaciones, la plata, etc). Pero una cosa que si retrató bien, es la idea de que a los 33 años -edad que tienen 3 de 4 protagonistas en la primera temporada- la gente podía no estar totalmente “resuelta” en algunos aspectos de su vida, sin dejar de disfrutar precisamente, el proceso de llegar a ciertos lugares que se tenían como una imposición. Sex and the city, con la influencia cultural que generó durante finales de los noventa y principio de los dosmiles, movió la aguja unos años hacia adelante, y marcó que los 30 ya no eran una década de tranquilidad y de cosechar lo que se sembró en los 20, sino de empezar cosas.

Ejemplo #03 Girls: Todo está mal, y se pone peor

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Cuando Girls debutó en el 2012, parecía estar hecha a la medida de la generación millenial, y muchas veces en el transcurso de sus 5 temporadas (la sexta empieza este mes), se le criticó no representar cabalmente a toda una generación. Crítica un poco injusta, (quizás es sólo una historia sobre 4 chicas blancas en el Brooklyn de esta década), pero en oportunidades clave, en mi opinión, retrataron perfectamente algunas características de lo que significa estar en tu cuarto de siglo (crisis incluida) en el mundo hoy. En Girls, 3 de las cuatro protagonistas tienen 24 años al comienzo y “25 y medio” al final de la quinta, como aclara Marnie en el excelente capítulo “The Panic in Central Park”. Las cuatro -en distintas medidas- personalizan muchos de los estereotipos que se le cuelgan a esta generación: Egocéntricas, erráticas en sus decisiones, poco comprometidas, sobre-concientes de su desarrollo personal, banales, perdidas. Podríamos pensar que estos personajes llenos de fallas son así por su edad, pero dentro de los personajes recurrentes también tenemos algunos mayores (Ray, Caroline, Booth Jonathan, entre otros) que siguen en una búsqueda muchas veces errática, a veces derechamente ridícula. No son adultos modelo, a veces son pares, y muchas veces, menos que eso.

Quizás es la forma de Lena Dunham de ver la década de los 30, pero quizás, es una forma de decirnos que la preocupación por el “deber ser” a cierta edad es ridícula siempre.

Me compré unas calzas hechas de basura: Review

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Fotos: Girlfriend Collective

Tiendo a no hacerle caso a las sugerencias de páginas que me da Facebook, como una forma de engañar al algoritmo, pero en una de las pocas veces que sí le hice caso a las sugerencias, conocí una marca de ropa deportiva llamada Girlfriend Collective que prometía: Estamos tan seguros de nuestras leggins, que te las mandamos gratis (sólo con costo de envío).

Pagué los $20 dólares (que para mi bolsillo sudamericano es bastante), esperé UN MES, y finalmente me llegó un primoroso packaging que me recordó mucho al branding de Acne Studios (😍). Al abrir los paquetitos, me sorprendí: Estaban ante mi las calzas básicas negras mejor hechas que me puse alguna vez (y tengo varias).

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Hechas parcialmente de botellas plásticas recicladas, están cercanas a la perfección por varios motivos: Primero, son de una tela elástica -obvio- muy liviana, muy suave y totalmente opaca, lo cual es fundamental si es que se hace ejercicio con ellas. Segundo, el corte es perfecto: desde el largo en las piernas hasta como se ajusta a la cintura (tienen una pretina que llega hasta arriba del ombligo, y “ayuda” sin apretar), es todo lo que uno puede esperar de unas calzas carísimas. Mirando hacia atrás, sorpresa! todo está levantado de una forma que uno podría esperar de unos yoga pants Lululemon de más de 100 dólares, pero no de unas calzas de $20. Tercero, y no menos importante: Leyendo más sobre la marca en su página web, nos damos cuenta que ésta campaña de lanzamiento tiene por finalidad transmitir la visión 360 de la marca, en que la búsqueda de la calidad y el trato justo están en el centro de su existencia. Pueden leer más sobre esto acá.

Si les gustó la idea de una prenda de diseño minimalista, hecha con certificaciones éticas, y están en alguno de los países a los cuales llega el shipping (EE.UU, Reino Unido, Australia), aprovechen durante enero que es el último mes de la promo. Es cosa de esperar un ratito, no voy a mentirles, pero cuando llega, vale la pena la espera a cambio de tener por fin, después de tantas penurias, las calzas negras perfectas. #CosasqueImportan.

13 Cosas buenas que pasaron el 2016

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Lemonade.

Los pandas ya no están en extinción.

Pokemón Go: Lo borré del teléfono por una cosa de espacio, pero cualquiera de estos días vuelve a mi vida. Tan absurdo y tan hermoso.

Me casé, y me cambié de país. Salió todo bien.

Salió el disco de Frank Ocean, y fué todo lo que esperábamos.

Conocí Japón! Y Muchas ciudades nuevas, incluyendo Los Angeles, donde vivo hoy.

La marcha de #NiUnaMenos. En Chile, en Argentina, en México. En general, los derechos de las mujeres estuvieron en la discusión, y aunque a veces pensemos que no estamos avanzando a la velocidad que queremos, soy optimista a full.

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Las Olimpiadas: La emoción. Los nadadores. El abanderado de Tonga.

Descubrieron que el café previene depresiones y ayuda a prevenir el cáncer.

A propósito de eso, volvió Gilmore Girls.

Todo parece indicar que hemos alcanzado nuevos niveles de bienestar como humanos en muchas áreas, incluyendo trabajo infantil, pobreza, embarazo adolescente, etc.

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Los Memes: Evil Kermit, Bernie VS Hillary, tantos!

En final de temporada de Transparent, con Shelly cantando una versión preciosa de Hand in my pocket de Alanis Morisette.

#goodthingsabout2016

Minimalism, un documental sobre las cosas importantes

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Foto: Netflix

Minimalism: A Documentary About the Important Things está actualmente en Netflix. Lo ví, y me parece una buena forma (o al menos, una forma) de empezar a introducirse en el mundo del minimalismo. Otra forma por supuesto es leer el post que hice hace algunas semanas.

El documental relata la gira de Joshua Fields Millburn y Ryan Nicodemus, conocidos como “The Minimalists” dos jóvenes profesionales amigos de toda la vida que, cansados de una vida que giraba en torno al consumo, van hoy predicando la palabra del minimalismo a través de su página (theminimalists.com), su podcast, sus charlas TED, los libros que escriben en conjunto y más recientemente éste documental.

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Foto: Netflix

Aunque en términos prácticos la película no da muchas soluciones de cómo empezar un estilo de vida minimalista, si da varios ejemplos de casos, que personalmente me interesaron mucho más que las historias de los 2 protagonistas (que parecían más interesados en sacarse fotos que en dar un mensaje profundo): La historia de los padres de 2 hijos que tratan de hacer frente a la cantidad de publicidad enfocada a niños, el emprendimiento de dos diseñadores de casa pequeñas (lifeedited.com), la historia del homeless millonario, etc.

En resumen: Ñe. Lo recomiendo como una forma de empezar a adquirir conceptos del minimalismo y comenzar a abrir una discusión con uno mismo, pero creo que desperdiciaron un mensaje mucho más profundo que el que pudieron transmitir. Lo que sí, ya estoy gestionando leer el libro de Patrick Rhone, leer más sobre el trabajo de Shannon Whitehead en contra del fast fashion y conseguirme los libros de Juliet Schor.

 

Autoayuda para creativos: Damn good advice (for people with talent), de George Lois

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Si hay un género literario que podría calificar como placer culpable es la autoayuda para creativos: Aquellos libros que desde la ciencia, la sicología o a veces desde el simple desarrollo de una disciplina creativa dan consejos (algunas veces contradictorios) sobre como vivir más feliz, más tiempo, con menos estrés y más plata teniendo una profesión creativa. Consumo esos libros casi compulsivamente. Los devoro. Me gustan por la misma razón que me gustan las charlas Ted: Por el tiempo en que las estoy consumiendo, caigo en un trance en el que encuentro que el exponente tiene toda la razón del mundo y es el portador verdadero de la sabiduría. Después, obviamente, vuelvo a mi vida no siguiendo ninguno de los consejos que encontré tan geniales.

El último de éste noble subgénero literario que compré y leí es Damn good advice, de George Lois. Si ese nombre no te suena en lo más mínimo, lo más seguro es no tengas nada que ver con publicidad. Mister Lois es uno de sus personajes más reconocidos de la época de oro de la publicidad -los sesenta- periodo en el que se sentaron las bases de la comunicación publicitaria hasta nuestros días. Si, en el mismo periodo que Mad men. Incluso, durante el peak de la serie, no había forma de negar que el personaje principal de la serie tenía mucho de éste director de Arte, al que en varias revistas como lo han llamado “el Don Draper de la vida real”.

 

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Iguols.

Hay razones de sobra para creer en que hay un poco más que coincidencias entre los dos: Ambos guapísimos, los dos creativos brillantes, que marcan una época y que cuentan con una seguidilla de éxitos profesionales que revolucionan el rubro por su creatividad. Pero mientras uno sólo vive en la ficción (y se alimenta de varios publicitarios de la época) el otro si fue el enfant terrible de la publicidad americana, con trabajos que traspasaron su época como el lanzamiento de Tommy Hilfiger en sociedad, la campaña “I want my MTV”, y un período importante de la revista Esquire. Se puede ver más de su trabajo en éste mini documental de Vice.

 

El libro de George Lois, que recomiendo desde ya, es bastante simple -ya lo dice su título: Acá van buenos consejos-. En un libro que se puede leer de una vez o como guía, abriendo cualquier página encontraremos un consejo y una mini explicación de la filosofía de vida y de trabajo de Lois. Estos son los que más me gustaron (aunque no concuerde siempre con todo lo que dice):

Consejo #03: “Sigue tu felicidad”* Mientras antes identifiques tu felicidad, que reside en el alma de la mayoría de los humanos, mayor posibilidad de una vida verdaderamente exitosa.

Consejo #04:” Mi anti slogan: George, ten cuidado!” En el acto de la creatividad, el cuidado garantiza homogeneidad y mediocridad, lo que significa que tu trabajo será invisible”

Consejo #14: “Las tendencias son una trampa” Una nueva dirección es siempre la única dirección.

Consejo #21: “La publicidad…es gas venenoso” Debiera traer lágrimas a tus ojos, desquiciar tu sistema nervioso, y noquearte completamente. 

Consejo #36: “La mayoría de la gente trabaja para mantener su trabajo, en vez de trabajar para hacer un buen trabajo” Si eres de los primeros, estás viviendo una vida sin sentido. Si eres de los segundos, continúa con el buen trabajo. 

Consejo #42: “Para crear buen trabajo, así debes repartir tu tiempo: 1% Inspiración, 9% transpiración, 90% Justificación” No importa lo talentoso que seas.Si eres un creativo cuyo trabajo es producido, justificar y vender tu trabajo (a la gente alrededor tuyo, tu cliente, tu jefe, a abogados, etc) es lo que separa un creativo bueno de uno consistentemente grande

Consejo #53: “No trabajes para gente mala”

Consejo #90: “Un creativo sin sentido del humor tiene un problema serio” Di algo serio con sentido del humor y te ganarás a la gente una y otra vez. El ingenio despierta a la mente, estamos hablando de comedia seria!

Consejo #94: “Lo único que mejora cuando aumenta de tamaño es un pene” Todos los negocios fundados por emprendedores apasionados dependen de la constante creatividad para alcanzar crecimiento y éxito, pero ten en cuenta que mientras más grande la empresa, mientras más departamentos, más investigaciones de márketing, mas adquisiciones, mas fusiones, peor el trabajo (…) Mientras más sé, más lo grande es malo y lo pequeño es mejor. 

Consejo #101: “Si eres hombre, y crees que una mujer no puede competir contigo, estás a punto de ser emboscado, amigo” 

Consejo #116: “Eres más feliz cuando estás creando” El gozo del proceso creativo, minuto a minuto, hora tras hora, día tras día, es el sublime camino hacia la verdadera felicidad.  

*Las traducciones son mias, pueden no ser 100% accurate.