Que asco

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Foto: IMDB

Que asco que después de años acusando una violación, finalmente le creamos a Maria Schneider porque el director confirmó que la “escena de la mantequilla” no fue consensuada. Que asco que esta violación haya sido planeada por dos hombres adultos (Bertolucci tenía 32, Marlon Brando 48)  sobre una actriz de 19 años.

Que asco que esa actriz se murió el 2011 sin ver ni siquiera una reacción de repudio departe del mundo hacia lo que le hicieron. Que asco que en la entrevista del 2013 donde Bertolucci acepta su culpa, dice sentirse “culpable”, pero que no cambiaría nada de como dirigió la escena.

Culpable, pero no arrepentido. Que asco.

 

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Amo: Good girls revolt (mini spoilers)

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Fotos Amazon. Gifs: Giphy

Estaba sin ver series últimamente (ya terminé de re-ver Rick and Morty, Game of thrones la dejé de ver hace años, Girls no vuelve hasta el próximo año y aparte la odio…), y ya que por alguna razón tengo Amazon en mi casa, le dí una oportunidad a Good girls revolt. No sabía casi nada de la serie, sólo recordaba haber visto empapelada la ciudad con la gráfica de la serie, tal como es la costumbre de Amazon. No les voy a negar que tuve algunos prejuicios: Me tincaba que se estaban aprovechando de la estética de los sesenta que ya han impuesto otras series, y también quizás un poco, del feminismo actual. Puros prejuicios, obvio que Mad men no es la palabra final en hablar de una toda una década y que cualquier drama en un entorno laboral en esos años va a tener comparaciones. En cuanto al oportunismo feminista, mientras más hablemos de historias de mujeres, mejor, ¿o no?

Del elenco sólo conocía a la actriz rubia muy estirada que había visto en Pitch Perfect (haciendo de cuica universitaria que canta a capella) y en Unbreakeable Kimmy Schmith (haciendo de mega cuica de Park Avenue), y que -sorpresa- hace de cuica también acá. Del resto del elenco, no hay grandes estrellas, si muchas caras nuevas, al menos para mí.

Vi el piloto. Me encantó. Primero que nada, me sorprendió mucho que la serie estuviera basada en el caso real de un grupo de mujeres investigadoras quienes demandaron a sus empleadores, la revista Newsweek, por sus políticas sexistas (mas del caso en éste libro, en el cual se basa la serie). Segunda sorpresa: Sale Nora Ephron (si, esa misma Nora Ephron) y es fundamental en el desarrollo de la historia, aunque no sea recurrente. Tercera sorpresa: aunque la serie cae varias veces en los requerimientos del retrato de su época (la píldora, el hotel Chelsea, las disputas raciales, etc.) lo hace con cierta liviandad cálida que yo al menos, siempre extrañé en Mad men. Y donde PanAm fallaba espectacularmente (si, yo fui la persona que vió PanAm) GGR sale ilesa.

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Pero hablemos de la ropa, sobre todo la de sus tres protagonistas femeninas: La cabezona  (Patti Robinson, 25, investigadora), la cuica (la ya mencionada Anna Camp, Acá llamada Jane Hollander, investigadora y activa busca marido) y la nerd (Cindy Reston, usa lentes) representan 3 tipos de mujeres, y por supuesto las 3 tienen referentes distintos y detalles que elevan su look.

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Patti, la protagonista, recoge el look bohemio, artsy, californiano, más cercano a la contracultura de los 60 que a la housewife. Representa a la nueva mujer que empieza a ser reconocible en las grandes ciudades del mundo, desde la precariedad, mezclando elementos de las groupies (Patti, ¿como Patti Boyd?), de los primeros momentos del movimiento hippie y el flower-power, de Anita Pallenberg, de Jane Birkin. Siempre con mini-minifaldas, detalles Boho, capelinas, estampados floreados y pelo messy. Una chica moderna, que auguraba el final de la década y la que venía.

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Su absoluto contrario es Jane Hollander. Proveniente de una familia importante de Nueva York, su destino está escrito: Ser una hermosa y elegante esposa de Park Avenue, ojalá casada con el mejor partido que pueda y lo antes posible. Trabajar no es para ella una necesidad, es sólo un pasatiempo mientras se cumplen sus planes. Por supuesto, los 60s se interponen entre ellos. Sus íconos del estilo, obviamente, son las socialités hermosas, elegantes y sofiticadas de la Costa Este.Podemos aventurar que Jackie O (o Jacqueline Bouvier, mejor) está detrás de gran parte de la inspiración para sus looks que la retratan 100%: Siempre perfectos, elegantes, nunca demasiado atrevidos, pero aún así juveniles. Tippi Hedren y Grace Kelly son referentes, el estilo Icy Blonde es simplemente muy poderoso.

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Mi favorita de las tres es Cindy, la nerd. Cindy representa un tipo de chica que quizás no haya sido puesto en el lugar de heroína muchas veces; No es tan bonita ni tan elegante como Patti o Jane, vive en una casa de clase media-baja con su marido misógino, la maternidad es el próximo paso inminentente, y que dará más que nada porque así es no más la cosa. De las 3 protagonistas, es la que está más encerrada en una situación que no buscó activamente, es por eso que es la más interesante. En cuanto al look, Cindy hace gala de cosas hechas por sí misma (como era la costumbre de una gran cantidad de personas hasta hace relativamente poco tiempo),de faldas escocesas, camisas con cuello pussy bow, y sus infaltables anteojos cat eye y su pelo bouffant con gatitos. Muchas veces sus looks no son tan glamorosos como los de Jane (a veces parece una bibliotecaria, otras una estudiante) pero hay momentos en que su look es protagonista, como el camisón rojo que se pone en un momento importante de su como personaje.

No me queda más que recomendarles la serie, disponible en Amazon Video.

 

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¿Qué es el #CALEXIT?

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Foto: Wikipedia

Ok, sé que es barsa que yo me haga la experta en política interna de EEUU siendo que vivo acá hace un par de horas, pero el #CALEXIT (obvio que va siempre en mayúscula y con hashtag) me toma. Resulta que, como pueden ustedes mismos ver en la página de Yes California hay varias razones que hacen pensar en la viabilidad de una California independiente, separada de los Estados Unidos. Ideas que a la luz de las elecciones del pasado 8 de noviembre y sus ya conocidos resultados no han parado de crecer.

Los californianos independentistas tienen varios puntos a favor: Siendo la sexta economía del mundo (superados sólo por EE.UU, China, Japón, Alemania y el Reino Unido)  y teniendo una población comparable a la de Polonia, punto por punto California se compara en índices con países completos, no con otros estados. Las razones parten desde lo económico (como en todos los procesos separatistas), pero también son culturales e ideológicos.

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Es que también, el triunfo de Trump ha puesto en conflicto las ideas de un estado cuyo mayor orgullo son la tolerancia y el abrazo a la diversidad. Tal como lo explicaron los senadores Kevin de León (D) y el speaker Anthony Rendon (D) en la declaración conjunta que enviaron el 9 de noviembre: “Por un margen de milllones de personas, California ha rechazado la política alimentada por el resentimiento, el fanatismo y la misoginia (…) A pesar de haber ganado la presidencia, no ha cambiado nuestros valores. No seremos arrastrados hacia el pasado (…) California no era parte de esta nación al comienzo de la historia, pero claramente ahora somos los guardianes del futuro”. Snif.

Hasta ahora, hay una propuesta para un referéndum en el 2019. Yo ya he visto gente en las calles con pancartas pro #CALEXIT dentro del contexto de las protestas anti- Trump, pero es difícil saber si esta iniciativa sobrevivirá la luna de miel inversa que tiene el estado con la figura del presidente electo. Veremos que pasa. Al menos aprobaron la legalización recreacional de la marihuana.

 

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You can´t touch my hair

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Estoy leyendo el libro “You can´t touch my hair” de Phoebe Robinson. Además de recomendarlo MUCHO (está escrito con tanto humor y cultura pop que al rato de leerlo ya quería ser amiga de Phoebe) me ha hecho pensar en un mundo nuevo para mi, con mi pelo tipo Mulán-Pocahontas (mucho, muy liso, pesado): El desconocido, controversial y fascinante mundo del pelo afrodescendiente (de ahora en adelante, pelo negro*).

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La revolución silenciosa de la menstruación

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Hace mucho que este tema me viene dando vuelta a la cabeza: Qué es lo que ha generado que en al menos 4 frentes distintos, la regla (o periodo, o menstruación, como quieran llamarla) ha pasado de ser el tabú femenino por excelencia a empezar a tener distintos grados de representación y notoriedad. Me pregunto ¿Llegaremos pronto a un momento donde estemos familiarizados -todos, no sólo las mujeres- con ella? ¿Es el 2016 el año en que se acaba el tabú? Quizás si, veamos algunos ejemplos que apoyan esta tesis, que espero resulte cierta.

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Ayer algo cambió

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Tengo un sueño. No, perdón, mal comienzo.

Tengo una… visión. Creo que en unos 20 o 30 años miraremos la marcha de ayer como el punto de inflexión entre el país de antes y el país después. Desde fuera, puedo ver como la sensación en el ambiente es de satisfacción con el hito de ayer. Todos los medios, incluso los que publican portadas que banalizan la violencia lo pusieron en primera plana. La marcha se discutió en los paneles de los matinales. Todo eso es increíble, amigas, pero por favor, no nos quedemos en eso. Tomemos este hito como un desde y no como el final del camino.

Finalmente, las fuerzas, las ganas y las razones se juntaron por sobre el miedo, por sobre la violencia reaccionaria y lograron juntar -por lo que leí- 80.000 mujeres y hombres en un sólo lugar para decir #NiUnaMenos, no más violencia contra la mujer. No tengo duda que los femicidios y violaciones son las principales razones de contingencia que sacaron a las personas de sus casas, pero siento que además se marchó en contra de todo un espectro de violencia machista que como chilenas, latinoamericanas y mujeres, vivimos en distintos grados y en distintas situaciones: Desde la mujer maltratada, golpeada y violada que no recibe justicia ni protección desde el estado, la profesional que es despedida sin fuero maternal por resquicios legales, la mujer que trabaja doble y hasta triple turno porque las labores de crianza recaen sólo sobre ella. Todas, distintas caras de un mismo problema, el entender a la mujer no como un otro en igualdad, sino como un bien inferior que yo como hombre puedo controlar, clasificar (la puta vs la dama), denigrar (madres-zorras-monjas: todas mujeres) y disponer.

Esta forma de entender el mundo, lo femenino como inferior, no sólo daña a las mujeres. Cuantos hombres no se han visto sobrepasados por el tener que esconder sus vulnerabilidades, sus gustos. Suprimir sus intereses hasta que quedan convertidos en un envase de estadísticas de futbol y rutas de waze. Sé un hombre, les dicen, como si reprimir todo lo que los enriquece como personas fuera malo. Sé que son más que eso, chicos.

Las cosas no cambian de un día para otro, es cierto. Es por eso que además de transformar la escena pública, desde las leyes y los comportamientos compartidos, hay que tomar decisiones personales. Y esos son los que más cuestan, porque al final nos hacen renunciar a cosas que sentimos como naturales. El machismo y la misoginia son culturales e históricos, lo sabemos, pero también son comportamientos privados. Y como comportamiento privado, yo elijo cambiarlos desde mi cotidianidad: No voy a tener sexo con ese tipo que habla de “las chanas”, “las feminazis” “el maraco”. Voy a levantar la voz cuando una de mis compañeras de pega esté enfrentando una injusticia. No voy a criar a mis hijas para ser bellas y mantenidas. Como jefe, no voy a contratar a un hombre sólo porque se puede quedar hasta más tarde y no tengo riesgo de que lo violen cuando esté esperando la micro en el descampado. Como hijo, no voy a dar por descontado que cuidar de mis padres ancianos recae sobre mis hermanas mujeres. Todos podemos cambiar, no bajemos los brazos.

Existimos muchas, nos miramos, nos reconocimos. El resto del país lo vio, nadie puede negar que está pasando. Esto es una GRAN victoria. Y las victorias se celebran un ratito, y después hay que seguir trabajando, con más fuerza, por lo que queremos.

 

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